SOBRE LA ESTRATEGIA

Por Mario Elgarresta / Revista Marketing Político, Edición Noviembre 2000


Antes de hablarles de estrategia electoral tenemos que entender que toda campaña electoral debe estar orientada a los electores, y que ésta se trata de una competencia para ver cuál de los candidatos logra el mayor respaldo de los electores, y que para lograr ese objetivo el medio más importante es la comunicación que genera la campaña.

Dentro de este contexto, la estrategia nos permite orientar la comunicación en la dirección correcta a los grupos deseados, para poder consolidar y persuadir al número suficiente de electores para ganar la elección. Sin lugar a duda, que la definición de la estrategia en la campaña electoral es la decisión que más contribuye con su triunfo o pérdida, asumiendo que no se cometan errores garrafales durante la misma.

Le estrategia define el gran tema de la campaña. En la campaña presidencial de 1.980 Reagan Vs Carter la estrategia Republicana fue “si usted está mejor hoy que hace 4 años, vote por el presidente Carter, si usted no esta mejor, vote para presidente por Reagan”. Toda la campaña Republicana estuvo enmarcada en esta propuesta. En la campaña presidencial de 1.992 Bush Vs Clinton la estrategia de los Demócratas fue sobre “la discusión de la economía nacional”, los estrategas demócratas dijeron que si la decisión del elector era sobre economía, ellos votarían por Clinton, y así sucedió.

Por supuesto que para llegar a definir la estrategia debemos tener información, la mayor información que nos permite desarrollar la estrategia nos la provee una buena encuesta base.

Esta encuesta base nos permite identificar los puntos fuertes y débiles de los candidatos; los principales temas de interés para los electores –aquellos que mueven votos-; la identificación de los candidatos con estos temas; los niveles de reconocimiento de los candidatos; los niveles de agrado/desagrado, profundidad de conocimiento e intención de voto; rechazo y solidez del voto. Sin estos datos es imposible poder definir una estrategia ganadora. La encuesta base es como un mapa que nos permite identificar el camino correcto para llegar al objetivo. Un buen estratega sabe como interpretar una encuesta para definir el mejor camino para ganar.

« la importancia de definir el rumbo de la campaña para lograr el triunfo »

Una vez definido el gran tema central, tenemos que convertirlo en un mensaje dirigido a segmentos específicos, identificados en la estrategia, para consolidar nuestros electores y persuadir los necesarios para ganar.

La consolidación del voto se logra resaltando en los mensajes las cualidades personales del candidato y los temas de campaña que les interesan a nuestros electores.

La persuasión de los electores neutrales e indecisos se logra presentando las diferencias personales y de temas de campaña entre nuestro candidato y el resto.

También el estratega define el orden de los mensajes (positivo / negativo / comparativo), cuando comienzan y cuando concluyen, así como su frecuencia.

Mantener la campaña dentro de la estrategia, en todo momento, es responsabilidad del estratega y el director de campaña. Esto pareciera fácil una vez definida la estrategia, pero la experiencia, de más de 25 años, me ha demostrado que es una de las tareas más difíciles de cumplir.

En resumen, la estrategia es la que nos define el rumbo para lograr el objetivo. Es mucho más fácil ganar con la estrategia correcta que sin estrategia o peor aún con la estrategia equivocada, aunque luego cometamos errores en la ejecución.

Yo diría que el elemento más importante para ganar una campaña electoral es tener la mejor estrategia.