MARIO ELGARRESTA 
¡CAMBIAR AL PRESIDENTE NO RESUELVE NADA!

Por Carlos Vera Rodríguez / Revista Cosas.com, Edición Diciembre 2003


Nada me daría más gusto profesionalmente que asesorar a Jaime Nebot a la Presidencia de la República, por primera vez. Primero, porque creo que es el mejor de todos los candidatos que yo he conocido durante mis 25 años de profesión. Segundo, porque estoy plenamente convencido que sería un excelente Presidente y hace mucho tiempo que el Ecuador necesita a alguien que lo ayude. Tercero, simplemente porque lo considero mi amigo
— Mario Elgarresta

El consultor político más idóneo para el Ecuador, pues conoce este país más que algunos de mayor experiencia o tiene mayor experiencia en la profesión que otros mejor enterados sobre nuestra realidad, analiza el futuro político de los ecuatorianos de su carrera y de su cliente favorito -Jaime Nebot- para concluir que debemos aguantarnos 3 años más un mal gobierno. ¡A su juicio, cambiarlo sería peor! un Mercedes está afuera de su "chalet". Y una van. El patio es abierto, como la mayoría de casas en aquel sector de Coral Gables (Miami). Apenas tres cuadras más atrás se levanta la Torre del Biltmore, al cual Elgarresta acude a cenar ocasionalmente con su esposa, mientras escucha en vivo a su amigo, el pianista Raúl Di Blasio. Nos recibe en la puerta; está más canoso y delgado, pero con la misma fuerza en el apretón de manos y la cordialidad a flor de labios en su sonrisa. Pocos imaginarían así a Mario Elgarresta. Es porque muchos menos lo conocen. Mocasines sin medias, blue-jean con pinzas, camisa a cuadros remangada y un puro -¡cuando no! (¿será de La Habana?)- completan su empaquetadura. Los ojos le brillan tras los espejuelos pequeños al evocar Ecuador, sus amigos, sus campañas, sus logros, sus lecciones. Sigue acumulando libros sobre consultoría política -y los lee- aunque bien podría ser el autor de toda una enciclopedia. Fotos con Reagan, Febres-Cordero, Zedillo, Dahik, Bolaños, Toledo, Nebot (¡todos de derecha!) confirman sus asesorías y la gratitud de cada uno de ellos. "Chanena" (su esposa) baja, saluda, pregunta dos o tres cosas, bromea, brinda café, y se va. Luego su última hija le estampa un beso juguetón. Se retira también. Una empleada trae lo ofrecido. Nadie nada afuera en la piscina. Atrás, un prado verde, y más allá, el Hotel Biltmore... Conversamos rodeados de arte ecuatoriano, en ambiente de buen gusto, sin excesos ni ostentación. La casa se parece a su dueño: sobria. La entrevista fluye rápida con el codiciado, mítico e incomprendido consultor político, odiado y malinterpretado por todos a quienes negó consejos, ganó contiendas, descubrió en traiciones o abandonó por necios.

¿Por qué ha descontinuado su asesoría con el Alcalde de Guayaquil?

Más que descontinuar, han sido interrumpidas por mis múltiples responsabilidades en otros países.

¿Espera retomar la regularidad de esa asesoría como consultor político en el 2004?

Espero poder ayudar una vez más a mi amigo Jaime Nebot en su aspiración a la reelección. Ésta sería la campaña más fácil de mi vida, el sueño de todo consultor: ¡que le paguen por hacer lo que le gusta y además, que sea pan comido!

¿Es sólo la demanda por sus servicios de políticos de Guatemala, República Dominicana y Nicaragua en la actualidad, o también la resistencia que enfrenta en algunos componentes del círculo íntimo de Jaime Nebot?

La única resistencia que me preocuparía sería la de Jaime Nebot, la cual no tengo. En lo que yo identifico como su círculo íntimo, no tengo ninguna resistencia, oposición o cualquier otro tipo de diferencias. Ahora, que hayan personas que no les caiga bien, que les moleste mi presencia, que sientan que les quito espacios, eso siempre pasa en toda asesoría. No me preocupa ni me quita el sueño.

¿Puede entonces que Nebot no lo necesite pues anda muy bien?

Para reelegirse, Nebot no necesita a nadie por la excelente labor de servicio que hace.

¿O quizás su falta de continuidad con el Alcalde de Guayaquil ratifica el desinterés por cualquier campaña presidencial?

Pudiera ser. El único que le puede contestar esa pregunta es el mismo Nebot. Sin embargo, lo que yo sí puedo contestar es que al Alcalde Nebot lo único que le interesa, hoy, es la reelección. Me aventuraría a decirle que lo que pase en el futuro, ni él se lo podría contestar, pues no está pensando en ese tema en este momento.

¿Si no es a Jaime Nebot, asesoraría a otro candidato a la Presidencia del Ecuador en el 2006?

Nada me daría más gusto profesionalmente que asesorar a Jaime Nebot a la Presidencia de la República, por primera vez. Primero, porque creo que es el mejor de todos los candidatos que yo he conocido durante mis 25 años de profesión. Segundo, porque estoy plenamente convencido que sería un excelente Presidente y hace mucho tiempo que el Ecuador necesita a alguien que lo ayude. Tercero, simplemente porque lo considero mi amigo.

Pero eso no responde exactamente mi pregunta.

Respondiéndole directamente su pregunta, como mi profesión es consultor político y de eso vivo, si lamentablemente Jaime Nebot no aspirase a la Presidencia y existiese otro candidato con quien yo pudiese trabajar y valiera la pena el esfuerzo, sin lugar a dudas que lo haría.

¿Y si la campaña se anticipa al 2004?

Creo que sería desastroso para el país que la campaña presidencial se adelantase al 2004, eso daría señales de que el Ecuador es un país inestable políticamente, lo cual lo haría inestable económica y socialmente.
— Mario Elgarresta

Creo que sería desastroso para el país que la campaña presidencial se adelantase al 2004, eso daría señales de que el Ecuador es un país inestable políticamente, lo cual lo haría inestable económica y socialmente.

¡Esa no es la solución, cosa que ya ha podido comprobar el Ecuador con los cambios que ha hecho anteriormente!

La solución no puede ser cambiar al Presidente porque toma medidas que no nos gustan. Las razones para cambiar al Presidente están bien claras en la Constitución de la República; ninguna es porque no nos gustan las medidas económicas, el país va mal o no nos gusta el Presidente.

¿Nos condenamos así nomás a sufrir un error o una traición por 3 años más?

Si tomamos un ejemplo bueno de imitar, veríamos que la mejor solución es hacer oposición constructiva, criticar lo criticable y esperar la próxima oportunidad para elegir a un Presidente que valga la pena. Ésta sería una señal de madurez política para el país y sus resultados, a la larga, serían beneficiosos para todos.

Me refiero a que el Ecuador evidencia síntomas similares a Bolivia: descomposición social, insatisfacción general, gobierno débil, reformas lentas, escándalos de corrupción y para colmo, venta de armas a las FARC por parte de algunos militares.

Precisamente, eso demuestra que cambiar al Presidente no resolverá el problema del país, sino todo lo contrario, lo que hará es crear una mayor inestabilidad política, social y económica.

¿Con su experiencia de 17 años en consultorías al Ecuador, por qué desde el 96 ningún gobierno logra estabilidad?

Yo creo que a partir del 96, el país dio una señal de quemeimportismo enorme al elegir a Bucaram. De allí en adelante, ha venido dando traspiés. El Ecuador ha seleccionado un mal sistema por modelo: ¡votemos por cualquiera y si no nos gusta, lo cambiamos! Es hora de que seamos serios, y si nos equivocamos, reconozcamos nuestros errores y paguemos las consecuencias de haberlos cometido, aprendamos de ellos para no volverlos a cometer, maduremos, haciendo las cosas como Dios manda y no como se nos antoja.

¿Cómo explicar que los gobiernos en los cuales fue consultor -Febres-Cordero y Durán Ballén- si bien concluyeron su período, tampoco tuvieron estabilidad: el taurazo casi tumba al uno y la renuncia del Vicepresidente, al otro?

En cualquiera de los dos casos, es mejor decir casi a que los tumbaron. Pero lo más importante es la razón por la cual no los tumbaron: entre ellas y la principal, la inexistencia de razones constitucionales para que esto sucediera. Y porque había gobierno, había dirección, había mando, había respeto al gobernante. La sinrazón no puede gobernar a un país.

La inestabilidad no parece ser consustancial a la política ecuatoriana de los últimos 25 años; también se repite en Argentina, Bolivia, Perú y Paraguay. ¿Qué la exacerba?

La inestabilidad, como usted muy bien expresa, no es consustancial al Ecuador. También la sufren los países que usted menciona, más Venezuela, Colombia.

¿Eso, para concluir qué...?

¡...Tenemos sistemas democráticos débiles por falta de nuestro conocimiento de qué es la democracia! ¿Es acaso la democracia el votar únicamente y para colmo, si a la hora de votar votamos por populistas, mentirosos, incapaces... ¿de quién es la culpa? ¿de ellos o de nosotros? ¡Elegimos para que nos sirvan, quienes no nos pueden servir!

Nosotros somos, una vez más, responsables de nuestras decisiones; no le echemos la culpa al vecino, pues el vecino somos nosotros mismos.

¿Pero a la vez, "nosotros" nos formamos los conceptos que "ustedes" (¡los consultores!) venden...?

En este tema juegan un papel muy importante los medios de comunicación: deberían ser orientadores de la opinión pública, para permitirle al pueblo una mejor diferenciación entre los candidatos a la hora de votar y una mejor evaluación de la realidad del país y la actuación del gobierno. Los medios de comunicación deberían servir de estabilizadores de la democracia.

Todo esto hace que nuestros países sean democráticamente inestables y lo continuarán siendo mientras no entendamos que los responsables somos nosotros mismos y la solución sólo la tenemos nosotros, pero en ningún caso desestabilizando, sino madurando.

¿Somos los ecuatorianos inestables (canibalistas) o es el sistema político que nos vuelve propenso a eso?

Los ecuatorianos, como seres humanos, no son distintos a los otros latinoamericanos, europeos o americanos. Lo que sí, tenemos sistemas políticos democráticos distintos, entre otras cosas. Sin lugar a duda, todos nuestros países requieren de reformas que mejoren nuestros sistemas y nos obliguen a ir corrigiendo nuestros errores y no a continuar cometiéndolos.

¿Debería entonces el Presidente Gutiérrez emprender en las reformas constitucionales ofrecidas para el 2004 en las cuales reduce el Congreso, cambia el sistema de elección judicial, crea el cuarto poder (de control), entre otras cosas?

No puedo contestar esta pregunta, porque no conozco a fondo cuáles son las reformas constitucionales ofrecidas. Sin conocerlas, estoy seguro que se pudieran hacer un sinnúmero de reformas en el poder judicial, legislativo, electoral y ejecutivo, que nos obligarían a mejorar el sistema. Pero al final, todo depende de nosotros. Eso es lo importante.

¿El fracaso de Uribe en su referendo, a pesar del 75 por ciento de aprobación popular, es un espejo para el Ecuador?

Para hablar del fracaso del referendo de Uribe tendríamos que analizar las preguntas en el referendo. Que un Presidente tenga 75 por ciento de respaldo popular no quiere decir que el pueblo le dé carta blanca sobre cualquier cosa que él proponga. Ése puede haber sido el error de Uribe.

¿Cuándo entonces, cómo y quién puede reformar el sistema político de Ecuador?

Primero el referendo tiene que ser reconocido como necesario por un amplio sector de la sociedad. Segundo, el Presidente debe tener un alto nivel de aprobación de su gestión y tercero, tiene que realizar una campaña eficaz para buscar el respaldo al referendo.

¿Ha triunfado algún referendo en el cual usted fue consultor?

El primer referendo que asesoré en el Ecuador fue el del gobierno del ingeniero León Febres-Cordero sobre la participación de los independientes como candidatos auspiciados por los partidos políticos y se perdió ampliamente, pues la oposición lo convirtió en un referendo contra el gobierno y lo derrotaron. También la mano de los "Charlies" de las campañas impidieron que se hiciera mejor. Asesoré en el referendo del Presidente Alarcón y ése lo ganamos. He participado en otros referendos los cuales hemos ganado; o sea, los referendos sí se pueden ganar.

¿Y alguna propuesta de reformas políticas?

Las reformas políticas también pueden ser aprobadas si son razonables y se hace un buen trabajo de cabildeo en el Congreso.

A estas alturas de su vida, tras tantas campañas en América Latina y en el Ecuador, debe tener una fórmula que proponer a quien escoja como candidato presidencial en la próxima campaña aquí...

No existen fórmulas ganadoras, pues todas las campañas son distintas. Lo único que le puedo ofrecer al candidato es dedicación, profesionalismo y lealtad a la campaña, por encima de todo. Yo le he dicho a más de un candidato, que si tengo que pelear con ellos para ganar la campaña, pelearemos, cosa que sucede muy comúnmente.

Volvamos a las campañas: ¿asesorará a Jaime Nebot en su segura postulación para la reelección?

Sin lugar a dudas.

Ésa es una campaña, según una de sus máximas, que sólo se puede ganar: ¿Cuál es la "gracia"?

Ganar bien ganado, por la mayor cantidad de votos posible.

En el balance, algunos ingredientes sociales que usted recomendó a Nebot en el 2.000 para la Alcaldía -Plan Más Seguridad, Plan Más Alimentos y Clínicas Ambulantes- especialmente los dos primeros, no son los más populares y han generado conflictos. ¿Se arrepiente?

Yo no me arrepiento, pero eso no es lo más importante, lo importante es si Nebot se arrepiente. Y yo te contestaría que no, pues él entiende que la razón para hacerlo es la necesidad de ayudar a la gente, ante la inseguridad y el alto costo de la vida. Estoy seguro que se sentiría mal si no tratara de hacer algo para ayudarlos. Eso es lo importante y ésa es una de las fortalezas de Nebot, que asume riesgos para ayudar a la gente aunque no tiene la obligación de hacerlo, como el caso de la seguridad y la comida, cosa que no ha hecho ningún otro Alcalde en el país.

¿No es muy cómodo esto de aconsejar y dejar a otro ejecutar, para luego atribuir a esa ejecución las fallas?

El que asesora, asesora y el que ejecuta, ejecuta; si las dos funciones están hechas cabalmente ninguna de las dos son fáciles. Cada una tiene su responsabilidad. Ninguna de las dos son cómodas.

¿En qué ha fallado Jaime Nebot?

En nada. ¿Si tener 90 por ciento de aprobación es fallar, entonces, a quienes tienen 30 por ciento cómo los llamaríamos? No; Nebot no ha fallado.

¿En qué ha fallado el P.S.C. para no haber ganado la Presidencia en 20 años?

En muchas cosas, pero principalmente en sus campañas.

¿Cuánta responsabilidad tiene el ingeniero Febres- Cordero en las derrotas socialcristianas posteriores a su victoria presidencial?

Yo no lo he medido, pero en cualquier caso tendríamos que medir el lado positivo y el negativo y ver en cada caso cuál es mayor.

¿Cuánto tuvo específicamente en la derrota a Xavier Neira, a quien usted asesoró pocas semanas?

No lo sé, pues no participé.

¿Por qué dejó usted esa campaña?

Por diferencias profesionales, ya que incluyeron en el equipo a los "Charlies" habituales, personas que no contribuyen al triunfo sino a la derrota. Ahí está la prueba, pues Neira, con una buena campaña, hubiera entrado a la segunda vuelta.

¿Se considera enemigo de Febres-Cordero?

No.

¿Saludan?

Cuando nos vemos.

¿La de ustedes ha sido una relación con vaivenes?, ¿cómo la definiría?

Como una relación de una persona a la cual no veo desde hace varios años, pues no tenemos razón alguna para vernos, lo cual no significa que no saludemos.

Coincide que usted se lleva bien con quienes se llevan mal con Febres-Cordero: Guillermo Lasso, por ejemplo.

Me llevo bien con Lasso y con algunos más que se pudieran llevar mal con Febres-Cordero, de la misma manera que él se lleva bien con algunos que se llevan muy mal conmigo.

¿Le ve futuro electoral a Lasso?

Siempre he dicho que no soy futurista; tendría que tener una encuesta para poder contestarle esta pregunta y que el tiempo fuera a corto plazo, pues a largo plazo, pueden suceder muchas cosas.

Puede ser el sucesor de Nebot... fíjese que se luce frente a la Fundación Terminal Terrestre, ha impulsado la restauración de las Peñas...

Le repito, no soy futurista.

¿Qué le debe Nebot a Febres-Cordero?

Yo no acostumbro a contestar por otros.

¿Qué le debe usted a Febres-Cordero?

Haberme dado la oportunidad de ayudarlo en su campaña Presidencial; luego, de haberlo asesorado en su gobierno. Y el haberme casado con Chanena .

¿Qué le debe el País a Febres-Cordero?

El haber hecho un buen gobierno y el haber sido un buen Alcalde, en dos ocasiones, de Guayaquil.

¿Por qué él ha sido el personaje determinante de la política ecuatoriana en los últimos 30 años?

Porque ha expresado y defendido sus ideas permanentemente. Porque ha sido un triunfador en la política, como Diputado, como Presidente y como Alcalde. Porque sus adversarios lo buscan para confrontarlo y lo encuentran, y porque los medios de comunicación lo ayudan a dictar en muchas ocasiones la agenda del país.

¿Debería retirarse Febres-Cordero como lo han hecho ya Hurtado y Borja?

Ésa es su decisión: pero si yo fuera él, lo habría hecho.

¿Qué pasará con la derecha ecuatoriana cuando por el proceso natural, él se retire de la política?

Por el mismo proceso natural será reemplazado por otro líder.

Como trasfondo de todo esto, se halla la falta de insurgencia de nuevos políticos ecuatorianos...

¡Desde que yo llegué al Ecuador, los líderes son los mismos! Entonces, ¿cómo no van a faltar líderes si no les dan espacio para que existan?

...y también, el fracaso de algunos consultores políticos ecuatorianos, buenos para "ganar", malos para "triunfar", o sea cumplir lo prometido.

Cumplir lo prometido es responsabilidad del candidato. Si el candidato ofreció lo que él sabía que no podía cumplir, ésa es su responsabilidad, eso es populismo, engaño. Ése es uno de los resultados de ser mal político.

¿A quiénes de sus colegas ecuatorianos respeta? ¿Por qué no guardan ni tienen una ética política como en los Estados Unidos: que asesoran a republicanos o a demócratas, y no a quien sea que les pague, sin considerar afinidad ideológica?

A los que son respetables; a los que se someten al código de ética de los consultores políticos de la AAPC.

¿Cuán responsable es un consultor de lo que hace su cliente como gobernante, pues del candidato lo es casi en un 80 por ciento?

No creo que el consultor sea responsable del triunfo del candidato en un 80 por ciento. Yo creo que los consultores, como cualquiera que ayuda en campaña, contribuye al triunfo del candidato, en unos casos más en otros menos, pero sin lugar a dudas, el más importante es el candidato. El consultor no es responsable por lo que hace o deja de hacer el gobernante. Si es un consultor profesional y respetable, y tanto su candidato como el gobernante asesorado hacen algo reñido con su ética y moral, lo que debería hacer es retirarse.

¿Viviría otra vez en Ecuador?

En cuanto pueda.

¿Dejaría que su hija ecuatoriana viva en el Ecuador?

Si ella quisiera.

¿Que se case con ecuatoriano...?

Si ella quisiera.

¿Por qué ha tenido sólo mujeres... como hijas, quiero decir?

¡Porque son mucho más bonitas que los niños!

¿Cuánto tiempo le dedica a ser abuelo?

Desgraciadamente, no todo el que me gustaría.

¿Y a leer?

Sobre mi profesión leo bastante; sobre otros temas, no todo lo que quisiera leer.

¿Cómo le ha durado su matrimonio si es "gitano" de profesión o tiene un oficio casi de gitano?

Porque nos llevamos excelentemente bien... no sé si por la experiencia de los años, los míos.

¿Cuál es la relación con sus anteriores esposas?

Con la madre de mis tres hijas, muy buena, con la segunda, ninguna, ni buena ni mala.

¿Su actual esposa -"Chanena" Jiménez- por lo visto no es celosa?

Sí lo es pero no le doy motivos.

¿Por qué no la integró a su actividad y prefirió más bien que ella desarrollara otras?

Porque cada uno hace profesionalmente lo que más nos gusta: a mí la consultoría política y a ella la consultoría de diseños de ropa y hoy, de trajes de novia.

A propósito de mujeres, y para volver a la política, ya van algunas de Presidente en América Latina pero no generan el gran cambio que prometen ellas y esperamos los hombres: ¿por qué?

Bueno, porque lo único que nos diferencia es el sexo, pero no la capacidad o incapacidad de gobernar.

¿Concretamente, a Mireya Moscoso, Presidenta de Panamá, que usted asesoró, por qué le va tan mal?

No, yo no asesoré a Mireya Moscoso y le va mal porque le tiene que ir mal. Lo extraño hubiera sido que le esté yendo bien.

¿Por qué usted no dura de consultor en algunas campañas?

Porque cuando en una campaña, el candidato hace lo que quiere, y encima de eso sale mal y lo repite, ese candidato no necesita consultor, por lo menos no me necesita a mí; necesita a alguien que le aguante sus caprichos y ése no soy yo. Por lo tanto, me retiro de ese tipo de campañas, porque yo ya sé el resultado, ¡pierden!. Además, en nuestro arreglo contractual, yo siempre especifico, ya sea por escrito o verbal, que tanto el candidato como el consultor podemos rescindir el contrato con el solo anuncio, con treinta días de anticipación o a conveniencia de las partes, hasta instantáneamente.

Pero tampoco se ha mantenido de consultor en los gobiernos que ayudó a llegar. Recuerdo, para mí los casos más notables: usted impidió la caída electoral de Toledo en Perú y en cambio logró el repunte de Bolaños en Nicaragua, dos auténticos milagros electorales, para luego, dejarlos al primer encontrón.

No he querido ser consultor del Presidente Toledo, no así de Bolaños, con el cual mantengo una excelente amistad y lo asesoro, aunque no permanentemente, por razones económicas. A ninguno de los dos dejé, pues mi contrato con ambos fue asesorar sus campañas electorales, mas no sus gobiernos. Eso es harina de otro costal y otro tema totalmente diferente que puede suceder, como el caso de Bolaños, como no puede suceder, como el caso de Toledo.

¿Es usted inestable?

Nunca.

¿Irascible?

Muy pocas veces.

¿Arrogante?

Jamás.

¿Sobredimensionado?

No.

¿Intolerante?

No tolero la mentira, la traición y la incapacidad cuando no la reconocemos.

¿Explosivo?

Algunas veces, cuando me quieren forzar a aceptar algo que yo considero totalmente erróneo.

¿Rencoroso?

No, pero no olvido.

¿Perfeccionista?

En los conceptos, mas no en los detalles.

¿Inflexible?

Cuando estoy convencido de tener la razón.

¿Repetitivo?

No, pues todas las campañas son distintas y el que repite pierde.

¿Mercenario?

Jamás he vendido mis ideales.

¿Bronquista?

Si es necesario llegar al extremo.

¡...Pero se trompeó con "Charlie" Pareja a la salida del aeropuerto de Miami!

Es parte de la vida; se dice que no hay peor astilla que la del mismo palo. Nos peleamos con los amigos, pues con los enemigos siempre estamos peleados.

Tenemos en eso historias parecidas: ¿por qué nunca nos hemos distanciado los dos, a pesar de no compartir ciertas posiciones, respecto a Cuba por ejemplo?

Nos respetamos mutuamente, a pesar de que yo sé que tengo la razón. No entiendo, cómo hay personas que critican a Pinochet, quien fue dictador durante 17 años y terminó su dictadura con un proceso electoral y hoy en día, Chile es el país de mayor desarrollo económico de la América Latina y sin embargo, alaban a Fidel Castro, quien es actualmente un dictador por 44 años, tiene más muertes y presos a su haber y el país más pobre de América Latina, después de Haití. ¡No entiendo cómo se puede criticar a Pinochet y no a Castro! Yo soy crítico de los dos y si tengo que decir quién es peor, la historia lo está diciendo: ¡Castro!. Hoy, hasta sus más fieles seguidores lo están abandonando.

Sobre Cuba mismo, ¿acaba la revolución cuando muera Fidel?

La revolución murió con el inicio del desgobierno de Castro. A su muerte se acabará el sistema de represión que ha creado en Cuba.

¿Volvería a Cuba, cuando caiga Fidel?

Nada me pudiera gustar más que ejercer mi profesión en "Cuba Libre y Democrática ".

¿Se siente exiliado?

Llevo 43 años fuera de Cuba y me siento exiliado de mi Patria.

¿Qué identidad es ésa de cubano-americano?

Así nos catalogan, en los Estados Unidos de América, a quienes tenemos ciudadanía americana, pero nacimos en Cuba. Esto no me causa ninguna crisis de identidad: hoy en día me considero un hombre del mundo, deseoso como siempre de ver a su tierra materna libre y agradecido enormemente de mi tierra adoptiva.

¿Cuando "salió de Cuba dejó enterrado su corazón"?

Sin temor a equivocarme, tengo buena parte de mi corazón enterrado en Cuba, junto a mis amigos que fueron fusilados y a mis compatriotas cubanos que sólo ansían ser libres.

¿Volverá entonces a desenterrarlo?

Volveré, si Dios me lo permite, sin lugar a dudas.

¿Ha enterrado el odio?

Alguien tiene que pagar por tantas muertes, tantas desgracias. No es posible que se destruya un país y no exista justicia para quienes lo destruyeron. Yo no tengo odio, pero sí necesito justicia, en una Cuba Libre.

¿Ha ganado la campaña del amor?

Siempre gana el amor, por el prójimo, por los más necesitados… él amor por la familia y el amor a Dios, siempre le ganarán al odio.